Tía, se lo has dicho, que te inquieta y que no te gusta. Su respuesta ha sido que no va a cambiar.
Pues es que ahí lo tienes, no necesitas nada más.
Ahora te queda ser honesta contigo misma y decidir si te compensa estar con alguien así o si necesitas otra cosa en la vida.
Pero hazte a la idea de que no vas a «conseguir cambiarle», como muchas pensamos cuando alguien es un cretino. Eso de que va a cambiar por ti no va a suceder. Ahórrate sufrimiento y decide qué clase de vida quieres.