Pienso que son etapas, fundamentalmente. Y que no es incompatible tener amistades cactus con tener otras con las que hablar o quedar más a menudo.
Yo me reconozco como amiga cactus: nunca me ha gustado hablar por teléfono ni tengo necesidad de contacto frecuente. Por fortuna, un buen número de mis amigas son igual, y a las otras no les molesta y ya hablan o quedan más frecuentemente con otras amigas.
A mí no me parece triste relacionarme así, me gusta estar sola y tengo poca necesidad de vida social.