Te amargas porque quieres y vas a amargar a las personas que te rodean, incluido tu novio.
Tienes 4 días de vacaciones, de jueves a domingo, como un puente largo. Puedes hacer mil cosas, desde descansar hasta hacer todos los planes que se te ocurran, con tu novio, sola o con quien quieras. Pero debe de ser que no se te ocurre nada que hacer, que no tienes ninguna afición ni ninguna idea, que si no hay un viaje organizado a Mallorca la alternativa es quedarte amargada en tu casa. Para flipar.
Ojalá tuviera yo 4 días seguidos, libres, sin preocupaciones ni responsabilidades, para pasarlos tranquila con mi marido sin salir de la ciudad. Nos lo íbamos a pasar genial.