Te propongo que te hagas voluntaria.
Puede ser en el comedor social, en rl hospital, etc.
Mi tía de 71 años estaba como tu después de perder a su marido tres años atrás. Se apuntó a pintura, al gym y cocina y no conseguía llenar ese vacío.
Una mascota no era la solución por la responsabilidad que conlleva…
Pero vio en el centro cívico un panel de anuncios y se apuntó de voluntaria para visitar a gente mayor y con movilidad reducida a sus domicilios. Quedan para merendar, ayuda a hacer la compra online y juegan a cartas, por ejemplo. Y en el hospital estuvo una temporada siendo voluntaria de lectura (leer libros o la prensa a personas convaleciente).
Esas personas están más solas aún que ellas sin familiares ni amigos que les puedan visitar en momentos de vulnerabilidad.
Ha llenado un vacío y se hacen compañía mutuamente.