Mira mariiiia, hace unos 4 años justo acababa de parir a mi primera hija, un diagnóstico médico confirmó (como en tu caso) que padecía una enfermedad crónica incapacitante. Me encontraba fatal física y anímicamente. Se me vino el mundo encima y vi como algunos de mis amigos desaparecían pq yo ya no era la chica dicharachera de antes. Mi pareja, en cambio, aguantó el chaparrón, y créeme cuando te digo que me convertí en una persona triste y insoportable y con mi recién estrenada maternidad (coctel molotov). Fueron unos tiempos muy duros para mi, pero también para mi marido que me demostró una gran fortaleza y amor. Pero ahora, con el paso de los años entiendo que el ser humano es frágil y que uno no siempre sabe afrontar bien los cambios. Él supo quererme cuando más estúpida estaba, pero podría haberse ido pq tu miedo para enfrentarte al futuro con tu enfermedad también puede ser su miedo. El puede huir, tu serás una guerrera superviviente y con el tiempo agradecerás todo aquello que te hizo más fuerte. Saldrás de esta, creeme aunque tu enfermedad te acompañe para siempre, saldrás reforzada de esto. Cree en ti.