La clave está en el orden, el aprovechamiento del espacio, no acumular trastos, equiparlo con muebles versátiles y decorarlo de manera que haya armonía visual.
Guardamos en el trastero el cambio de armario, las cosas de la playa, las maletas, es decir cosas que sí usamos, pero en períodos concretos del año. Lo que no se usa, se dona, se vende o se tira.
Las mesas y el sofá son extensibles, la lavadora es también secadora, hemos cambiado los libros por el Kindle, no hay videojuegos, discos o películas en físico, todo online. La decoración es minimalista. La cocina la hicimos a medida, y todos los gadgets y trucos para aprovechar el espacio de armarios de cocina, baño y dormitorio que puedas encontrar, los tenemos.
Lo tenemos bonito, la sensación es de amplitud, es pequeño pero acogedor y ambos tenemos nuestro espacio incluso.