Cuatro años perdidos de tu vida por algo que cualquier podría haberte dicho desde el minuto 1 de tu relación: no va a cambiar.
Y tú, ¿vas a cambiar? Porque el error ha sido tuyo, no suyo. La que deberías ir a terapia eres tú también. Él es un adicto a la coca, al juego y al alcohol pero no engaña a nadie, excepto a ti, que te crees que va a cambiar. ¿Y tú? Tu error es meterte en relaciones donde haces de madre y salvadora, en vez de en relaciones sanas, de igual a igual, con hombres adultos y funcionales. ¿por qué lo haces? Para saberlo, entenderlo y aprender a no hacerlo más, deberías ponerte en terapia. Si no tu próxima relación va a ser parecida.