No sé la edad de tu hijo, pero esta mala costumbre puede acabar como mal hábito de estudios.
Baja su nivel académico y es un mal ejemplo de valores.
No hagas llamadas, todo por escrito.
Que quede constancia por e-mail lo que dice la tutora.
Si hay reincidencia puedes hablarlo con un abogado.
Si tu hijo acaba necesitando clases particulares se hará cargo exclusivamente el padre, por ejemplo.
Igualmente has de hablar con tu hijo e inculcarle que no está haciendo bien, se ha de responsabilizar de sus actos también.
Ánimos.