Yo intentaría llegar a un acuerdo con el padre para que dediquen exclusivamente un día del fin de semana a deberes (por ejemplo, el domingo por la tarde) para que el resto del tiempo tenga ocio y pueda desconectar pero sin pasar olímpicamente de los estudios.
Porque al final, es cierto que tienen derecho a descansar, pero también tienen que hacerse responsables de sus tareas.
Un abrazo.