Pues yo lo veo el mismo caso que la chica que cuando su novio se afeitó la barba ya no le atraía. En ese caso casi todas la apoyaron y se sintieron identificadas. Aquí como es al revés el novio es malísimo, ponerse labios es más irreversible que quitarse la barba. Tampoco entiendo hacerse ese retoque sin comentarlo con la pareja, no por pedir permiso, sino hablarlo como se habla de otras cosas.