Lamento muchísimo tu pérdida. Yo hace tres años tuve que dormir a una de mis perritos, tenía 13 años, como la tuya, y sí, siempre surgen las preguntas de, ¿Podría haberlo evitado? ¿Hice todo lo que pude?
Tu perrita ha tenido una buena vida, ha sido cuidada y atendida con amor. Y, como te han dicho en comentarios anteriores, como último acto de amor, el más sacrificado y más desinteresado, habéis evitado que siga sufriendo cuando ya no podía más. Está muy reciente, pero lo que debéis recordar son los buenos momentos y toda la felicidad que os disteis mutuamente.