Te entiendo tantísimo. Tengo 32 años y mi hermano 36. Cuando vivíamos en casa de mi madre (mi padre murió) solo me pedía que hiciera las cosas a mí. Su justificación? Es que prefiero no pelearme con tu hermano, tardo menos pidiéndotelo a ti.
Básicamente porque lo educó para no mover un dedo (literalmente hasta le tiene que poner y remover la sacarina al café que le sirve cuando terminamos de comer) mientras a mí, aún cuando vamos algún jueves a cenar, me sigue exigiendo que ponga la mesa, la quite, y ojito al dato, le sirva (a él) su plato.
Tengo que decir que desde que fui al psicólogo esto ha mejorado, no porque ella haya cambiado sino porque la veo muchísimo menos (he puesto mucha distancia con ella) y la aguanto muy poco.
Ánimo