No estás sola.
Yo he sido mamá recientemente, mi bebé tiene 8 semanas y, aunque es lo que más quiero del mundo, tengo claro que me equivoqué en la decisión de ser madre.
Me encantaba mi vida de antes y ahora he perdido mi autonomía, mi libertad, mi tiempo libre, mis hobbies. Y siento que todos los días son iguales: teta, pañal, gases, dormir… y que tengo que hacer malavares para siquiera poder ducharme y lavarme el pelo.
Ni pensar quiero cuando tenga que reincorporarme al trabajo.
Echo de menos viajar, tener tiempo para arreglarme, ver una serie, salir a cenar, dormir hasta tarde (echo de menos dormir)… sé que dentro de unos años podré volver a hacerlo, pero es duro hacer esa reflexión.
Yo cuando me preguntan mis amigas, lo digo abiertamente, que se piensen muy mucho el ser madre y, cuando me dicen: «bueno, pero seguro que el sacrificio merece la pena, o eso dicen». Yo les respondo con un rotundo «para mí NO»