Yo te propongo una cosa. Mientras estés sin fuerzas por la depresión cuando tengas que verles invita a alguien de tu entorno también, tener a alguien de tu bando les rebaja el ánimo. Y después, deja de ser la nuera buena que se calla. Si la alternativa es la separación o la depresión, ya no tienes nada que perder. Ante las faltas de respeto que tuve, lo que hice fue volverme el Diablo, a mí marido le dije «este es mi límite, y si no se lo dices tú, se lo diré yo y no va a ser tan suave». Y empecé a soltar todo lo que se me pasaba por la mente sin filtros. Las caras, Juan, las caras 🤣, las hormonas tía, que nos vuelven locas. Y yo me quedé muy a gusto. Si se presentan sin avisar «Joder, no tenías otro momento, ahora me va fatal, vuelve otro día y mejor avisa antes, para ahorrarte el viaje» es un buen ejemplo. A mí me arregló la vida.