Lo que funciona es la disciplina, y ya vais tarde. Pero más vale tarde que nunca.
El problema no es él, que es un menor de edad que está «enganchado». El problema sois vosotros que le habéis dejado y no lo paráis.
Espero que antes de final de año aprueben la ley que prohibe el uso de redes sociales a menores de dieciséis.