Internet es un lugar muy tóxico, no solo en temas de género. Si te envenena hasta el punto de afectarte en la vida real corta, yo lo hice. Tenia una afición sobre la que me dedicaba a hablar en internet y la miseria me hizo alejarme de ello. Busca comunidades más pequeñas donde hablar de feminismo, no lugares públicos como publicaciones de Facebook, Twitter o similares, a más masa más veneno.