Yo creo que se están mezclando varias cosas: la suplementación de vitaminas y minerales, la medicina natural, la homeopatía…
La suplementación, si se hace con cabeza y junto con una dieta equilibrada, puede ayudar en diferentes etapas de la vida. El problema es que el exceso de algunas vitaminas puede provocar toxicidad o su uso puede ser contraproducente, así que es mejor que te las recomiende alguien que sepa.
La medicina natural funciona porque tiene principios activos: por ejemplo, si tienes problemas estomacales y tomas manzanilla (tiene flavonoides y aceitesesenciales) y kéfir (con probióticos para mejorar tu flora intestinal), pues vas a mejorar. Si es grave o los problemas duran varios días, mejor ve al médico.
La homeopatía se basa en el principio de la dilución infinita, es decir, te dan un principio activo diluído miles de veces (es decir, agua con conservantes), y se espera que tú cuerpo lo reconozca de una forma mágica y mejore. La medicina tradicional se basa en la dosis terapéutica, tienes que tomar una dosis de un principio activo para que te haga efecto. Si tomas menos, no te va a hacer nada.
El mayor problema de la homeopatía es que hay gente que puede dejar tratamientos convencionales y, además, puede ser estafada por personas con pocos escrúpulos.
¿Uno puede confiar en la magia para resolver sus problemas? Por poder, puede, pero no debería esperar que el Gobierno la respalde de forma seria. Eso sería una irresponsabilidad.