Suscribo lo dicho por Ana y Mandarina.
Además, no te quejas de ir a recoger a tu hijo, te quejas de que recaiga sobre ti la responsabilidad de cocinar sí o sí a pesar de haber otras alternativas. No eres mala madre, no sé por qué piensas que te íbamos a decir algo semejante.
Tu marido está muy cómodo. No tienes que pedirle permiso para apuntarlo al comedor.
Sigue los consejos que te han dado y cuéntanos que sucede.
Es normal que estés desgastada si ves que tú tienes esa obligación y muy probablemente tengas otras que no estás comentando ahora.
Un beso.