Si el padre se empecina en que comedor no, que uno de los dos prepare la comida del mediodía de los tres el día de antes para que al llegar solo haya que calentar o cocinar algo muy rápido (huevo frito, filete a la plancha). Que el otro progenitor se encargue de la cena; y si cansa, se rota quien hace cada cosa a la semana. dicho esto, no entiendo que tu marido no contemple ninguna otra alternativa que pase por cambiar la rutina actual. Yo comí en el comedor del colegio hasta los 16 años y no fue ningún drama.
@Isa, yo estoy casada y la concejala me pidió vivir en la misma vivienda y serle fiel a mi marido, fuera de ahí, no exigió más deberes. Que estamos en el siglo XXI y supuestamente, sobre el papel, que no en la realidad, hombres y mujeres somos iguales y tenemos los mismos derechos y obligaciones.