No pienso que sea ningún delito que la autora no quiera ir con el agua hasta el cuello a diario. Sino solo hace falta fijarse en el padre, está a cuerpo de rey.
Sigo pensando que seguro que en el resto de tareas tu marido colabora bastante poco, o al menos se queda con las cosas menos tochas y laboriosas.
Autora, yo te apoyo.