Cada persona lo vive de una forma diferente, pero eso no quiere decir que no la quiso tanto como tú.
Yo, por ejemplo, cuando perdí a mi gato de 15 años, no podía hablar de él ni ver fotos o vídeos. Y te aseguro que nadie quería más a ese gato que yo. Lo hacíamos todo juntos y perderlo hizo que quedase un vacío en mi vida. Pero yo tenía que pasar página y para mí lo mejor para eso era no recordarlo mientras me dolía tanto.
Ahora sí puedo ver fotos de él y hablar de él, pero durante mucho tiempo después de que nos dejase era un tema tabú. Todo lo contrario de cómo lo estás llevando tú.
Tu madre tiene su forma de pasar el duelo y todas son respetables.