Yo me casé sin gastar apenas nada: firmamos en el ayuntamiento de nuestro pueblo e invitamos a comer a los padrinos. En ese sentido, si casarte es lo que quieres, os podéis casar perfectamente porque él no se ha negado. Se niega a montar una fiesta carísima solo por llamarla «boda» para la que hace falta poco menos que hipotecarse, y tener que invitar a mucha gente con la que quizá no le apetezca compartir ese día. Eso creo que es totalmente legítimo y como yo pienso como él, no creo que vaya a cambiar de opinión… como mucho algo intermedio (porque es a lo más a lo que yo accedería, y yendo muy bien de dinero).
Todo lo demás que comentas al final del post me parece más grave que lo del matrimonio. ¿Qué coño haces comprando regalos a sus padres y encima sin que él ponga un duro?