Somos muchas las que hemos caido en la tentación y hemos sido infieles. Quizás nos falte algo (yo no lo niego) pero se hace sin pensar y una vez hecho no hay vuelta atras. Yo nunca el contaría a mi marido que he sido infiel. No por cobarde sino porque no quiero que un acto mio haga daño a alguien que quiero.
Con respecto a los que te contestan y te juzgan, pasa, nena, la Santa Inquisición acabó hace mucho!!!
Besos, ánimo y a seguir palante.