Yo sólo he ido a una comunión en mi vida a mis 8 o 9 años de edad, en 1999. La comunión de mi primo.
Y mis padres le regalaron algo físico, ya no recuerdo el qué, que yo sepa, no le dieron dinero. Mi abuelo, sí recuerdo que le regaló un reloj de pulsera, y a mi, aunque no hice la comunión, me regaló otro por mi cumpleaños. Un reloj de plata «para cuando fuese mayor».
Ese fue el último regalo que me hizo, porque al año siguiente, murió.
La celebración fue en un restaurante, junto a dos de sus amigos que también hacían la comunión, recuerdo que fue mucha gente, adultos familiares, amigos de mis tíos, vecinos, y bastantes niños. Salón compartido por las tres familias.
La verdad, tengo buen recuerdo. Pero no hubo ni fotógrafos ni nada de eso. El fotógrafo fue mi tío.