Pues a mí me matan (nunca mejor dicho 😅) los casos australianos, muy poco conocidos para lo bestias que pueden llegar a ser, pero con investigaciones y justicia nefastas. Esto dicho por gente que vive allí y los sigue en tiempo real. El de las setas de la muerte, por ejemplo, que se juzgó el año pasado, se las trae.