Mi hijo también era muy guapo y risueño y mucha gente le miraba y me decía lo guapo que lo encontraban, pero sólo una vez , en el supermercado , una mujer me preguntó si podía cogerle en brazos , y le dije que no. Es que no le vi el sentido, la verdad, yo no voy cogiendo niños ajenos en brazos. Hay que decir que NO cuando algo no nos parece bien.