Ops, entonces, me equivoqué de pareja. De toda la vida me han gustado cosas de ‘chico’ y fíjate, casada con un maromo desde hace 20 años… qué equivocación más grande.Y mi hija mayor, que quiere ser astronauta, como todo un chicarrón, a la que le gusten los chicos o las chicas va a tener mi aprobación, siempre y cuando su pareja también la quiera y la trate en condiciones.