Así es!
Antes de irte a otra ciudad, se debe solicitar a un juez ese permiso tanto de cambio de ciudad como cambio de colegio.
Lógicamente en tu caso los viajes te corresponden a ti porque te has ido y a un menor no se le puede cambiar de ciudad sin que el padre esté de acuerdo o lo solicites a un juez y te lo conceda.
En el post principal hablas de ti y del padre… ¿Y la menor? Es lo más importante. Ella tiene su colegio y su vida… Como te responden en otro comentario, suerte que no te han quitado la custodia porque lo que has hecho es grave…
Y no me meto en si el padre lo hace o no para fastidiarte. Entiendo que si le llevas varios días es que ese padre cumple con sus visitas… Tampoco es justo que él no tenga esas visitas porque tú hayas decidido irte de la ciudad familiar… No es nada justo! Y te lo dice una madre con custodia materna que a pesar de todo lo malo (q en todas las custodias lo hay) jamás privaría de las visitas a su padre (siempre que sea un padre presente y no sea un peligro para el menor). Seguramente laboralmente podría mejorar si abro fronteras… Pero el día que decidí tener un hijo en un lugar y luego la relación se rompió,supe que ese sería mi lugar para siempre para la estabilidad de mi hijo y la relación del padre con el niño.
Sé que estás cansada y agotada, pero no te has asesorado bien antes de realizar las cosas por tu cuenta. La niña no tiene culpa de nada. Si le das la custodia a él, es difícil la marcha atrás… Deberías demostrar cambios para una compartida y tardaría años… Ya sabes cómo están los juzgados…
Si me permites mi consejo desde lejos, vuélvete a la ciudad de origen, busca otro trabajo, seguro que con constancia y trabajo logras volver a conseguir mejora económica… Pero sobre todo, protege a tu hija que una madre es una madre y como bien te dicen, si le das la custodia, puede delegar el cuidado y la que te quedas sin ver crecer a tu niña eres tú.
Perdóname por ser tan dura y directa, cuando estás separada se pasa mal y pasan muchas cosas por la cabeza. Te entiendo y comprendo.
Pero las decisiones no se toman ni en caliente ni agotadas mentalmente.