Te entiendo mucho y alguna vez he fastidiado relaciones por vivir en ese bucle. También creía que era mejor no hablarlo con él, pero siempre explotamos y cuando una explota, lo acabas diciendo de la peor manera posible. Hablar es sano y puede ayudar a cortar el bucle antes de que se haga peor y no podemos racionalizarlo.
Si lo acabáis dejando, al menos podrás aprender de ello mientras sigues trabajando en ti misma. Algo bueno que puedes hacer es llenar tu tiempo, ya sea con amigas o contigo misma, aunque a largo plazo hacer planes para ti es de muchísima ayuda para perder el miedo.
Si lo necesitas, ve a terapia y pide ayuda, no hay nada de malo en tener apoyo.
Mucho ánimo, hablar con alguien sana muchísimo. Las cosas con nombre son menos terribles.