El problema es que te ha humillado profundamente, en un momento delicado. Si tanto le molestaba, tenía que haber parado, y decírtelo. Pero no, el quería seguir mojando el churro y terminar. Ese es el auténtico problema. Lo has sentido como una agresión, y con razón.
Lo correcto habría sido decirlo antes, y si ve que le sigue molestando, parar y hablarlo.
Para mi, después de esto le dejaría. Porque no es consciente de lo que ha hecho. La herida no se va a cerrar y nada va a ser igual. Si no invalidada lo que sientes, y se disculpara, podría ser. Pero no en sus términos.