Mi novio y yo nos fuimos de hotel un fin de semana. Cuando nos acostamos por la noche él gemía demasiado fuerte, era muy tarde y a mi me daba vergüenza sentirme tan expuesta porque nos iban a escuchar.
Le pedí que bajara el tono varias veces sin embargo siguió gritando y yo me sentía cada vez más incómoda hasta que al final me enfadé y le grité que parase.
Qué le diríais a la chica de esta historia?