No es mala idea acudir a terapia.
También es importante llegar a un consenso con tu pareja. Un equilibrio entre que él invite a personas y tú descanses. No se puede tener visitas todos los fines de semana. Tú no tienes que ser la única que se encargue de la limpieza.
Si alguien propone por la cara ir a tu casa a usar la piscina o hacer una barbacoa lo primero antes de responder es decir «Bueno, yo y mi marido veremos si podemos ese fin de semana, no sabemos si estaremos ocupados.» Es decir, no hay que decirle que sí al que se autoinvite, se antepone el elegirlo entre tu marido y tú, luego se le comunica al resto que hay un evento.
Se establecen unas normas y se las comunican a todos los invitados. Hay que poner X cantidad de dinero para la comida y las bebidas, si es muy engorroso se distribuye qué invitados traen qué, quién compra las bebidas, quién la carne, quién los postres, quién el pan. En un mensaje para que todos lo lean.
Evidentemente se comunica a los invitados que por favor, como son muchas personas todo el mundo antes de ir debe ayudar a recoger, por poco que sea. Que alguien barra una zona, otra persona otra, se establecen puntos con bolsas para la basura y que los invitados la tiren cuando se marchen. Pero nada de encargarte tú sola de limpiar. Para eso no haces reuniones en tu casa si te producen el doble de cansancio.
¿Has hablado con tu pareja de esto? Porque te lo recomiendo, lo ideal es que ninguno de los dos invite a nadie sin consultarlo antes con el otro y toca poner normas de limpieza y requisitos de dinero. Porque si no eso no es ir a tu casa a hacer barbacoa, es ir a tu casa a mesa puesta.
Un beso.