Yo llevaba muchos años en pareja tranquilamente, hasta que se puso enfermo y yo, que trabajaba fuera no pude ir a verlo al hospital porque no eramos nada, nos casamos ese año, estábamos estupendamente y además fue una excusa para montarnos una fiesta a nuestro gusto y disfrutar el permiso matrimonial, la gente me preguntaba luego ¿qué tal la vida de casada?, pues exactamente igual de bien, y 8 años después igual de estupendo, tranquilo, agradable y divertido. Para nosotros fue un trámite, yo nunca había soñado con un vestido blanco y un marido en un altar, pero aprovechamos para hacer un trámite divertido y ganar derechos sociales.
Un abrazo