Si vas a terapia que sea para aprender a decir NO.
Decir NO cuando alguien se autoinvite.
Decir NO cuando tu marido quiera invitar a gente y tú estés saturada.
Decir NO cuando tu marido pretenda que tú seas la que limpie o pringue en las cosas que él organiza.
Decir a los invitados «si hacemos barbacoa traéis vosotros la comida y bebida» o decir «hago la compra, sale a tanto por cabeza, hacedme bizum».
En general, lo que tienes que trabajar es eso, aprender a decir las cosas proactivamente, y no ir a terapia para aprender a aguantar una situación que te incomoda.