Puedes decirle que no tranquilamente. Da igual si es por envidia, por manía o simplemente porque es incómodo compartir habitación durante una semana con otra persona. Seguro que tiene otro amigo en Madrid que pueda acogerla, o puede hablar con el casero y quedarse una semana o un mes más (que es lo más lógico y no se va a arruinar), puede dormir en el sofá del salón si a ti y a tus compañeras os parece bien, puede cogerse un hostal o AirBnb una semana… Será por opciones!