Lee algo sobre «meditación en movimiento».
Para parar la rumia mental hay que tener la voluntad de pararla y no dejar que la mente divague llevándote por dónde quiera. Tienes que hacer el esfuerzo consciente de llevar el pensamiento a otro sitio, no tanto mentalmente, si no físicamente, desde el cuerpo. De ahí lo de meditación en movimiento.