(sigo, lo envié sin querer) me dijeron que apenas me quedaría dinero para mis gastos cuando fui a las primeras entrevistas, porque me cobrarían alquiler más gastos en casa.
Fue la mejor manera de que me largase de casa siendo jovencísima. No digo que sea una buena manera de educar, porque creas un buen resentimiento, pero lo cierto es que me volví muy cuidadosa con el dinero y jamás he tenido un descubierto ni me ha tocado pedir nada a mi familia. Bien está que trabaje y se pague sus caprichos, pero de ahí a que encima de que no colabora een casa tengáis que patrocinarle las juergas… Pues como que no.