Habla con ella. Si se te pega y te está rozando te separas, la miras y le dices «Voy a hacerme un lado que tengo calor», «Uy, cuidado, no te pegues por favor, que estoy muertísima de calor» «¿Puedes separarte?».
Si te está mirando fijamente, a ti o a tu móvil, la miras y le dices «¿Qué sucede?¿Por qué me miras, tengo algo en la cara?¿Te resulta interesante lo que estoy viendo en el móvil?». Ya está.
La clave es decírselo, no estar ahí tolerándola cual mártir. Si no cambia habla con RH.
Un beso y dinos qué haces.