– Casada y bien, sin arrepentimientos
15 años en total, 13 años de pareja, 2 casados, 13 de convivencia.
Cuando me casé, nada cambió en nuestra rutina, pero porque ya estábamos muy comprometidos, con una hija, etc.
Es verdad que los hijos te atan más, pero el matrimonio no es banal. Es una unión legal, con todas las consecuencias.
A ojos de la ley, pasas a ser algo que, en caso de solo convivir, no eres. Si no te casas, legalmente no sois nada.
De hecho, sin matrimonio no sois ni familiares de primer grado y eso tiene implicaciones legales (ayudas, declaración renda, pensiones, permisos, herencias, etc.).
Lo que creo es que a veces la gente se casa por casarse, por el fiestón, por la idea romantizada del matrimonio, etc., pero no es consciente de lo que implica (compromiso, entrega, a veces lucha…).
Realmente, tener hijos me parece más devastador para la pareja (si no es sólida).
Con la llegada de un bebé, se produce un cambio de roles que no todo el mundo soporta (o lo hace con consecuencias).
En fin… Como ves, hay de todo en la viña del señor, hay gente felizmente casada y otra que no.
Al final, se trata de hacer tu camino y estar convencid@ de lo que haces.