Estoy totalmente de acuerdo con quienes te aconsejan que no le digas nada acerca de la llamada de su profesora y las quejas de sus compañeros. Le va a doler mucho y se va a sentir señalada y a pasar mucha vergüenza en sus interacciones con ellos a partir de ese momento.
Haz como que es cosa tuya, algo que has notado tú. A las adolescentes les duele mucho menos una crítica de su madre (depende de cómo sea la crítica y el tono, claro, y de si tienen una relación sana) que una de sus iguales.
De hecho, creo que su profesora ha hecho bien en hablar contigo y no con ella, para que seas tú quien se ocupe de tratar el asunto.