Nadie tiene derecho a criticarte ni a meterse con tu estilo de crianza.
Como madre, entiendo tu angustia con tu hijo, mal comedor.
Yo también he pasado por ahí, y en .i opinión, con todo el respeto que puedo, te diría que dándole de comer estás trasladando el problema, no resolviéndolo.
Es muy complicado, pero creo que conveniente, separar las emociones del acto de comer. Dejar tu angustia y preocupación al margen, para que tu hijo aprenda a comer por sí solo.
Como madre le enseñas, y él aprende.
Como te han dicho, nadie se muere de hambre.
Te recomiendo leer «Mi niño no me come».
Un abrazo