Aquí el problema es tu cuñada por gilipollas y TU HERMANO, que lo permite.
Así que… no creo que él esté todo el santo día azorado en su propia casa. No, él deja que su esposa haga esos comentarios insultantes sobre su propia familia delante de su hijo. Tan culpable ella como él por criar así a un hijo.
Has hecho muy bien. ¿No dolían las verdades? Si le pica que se rasque. Enga ya. Tu cuñada lo que no está es acostumbrada a que le digan las cosas a la cara. Que aprenda.
Un beso.