Yo es que ni me molestaría en contestarle… cada uno viste a sus hijos como quiere o como puede, y si perciben diferencias, pues habrá que hacer entender que no se puede tener todo y que así es la vida. Hoy esa niña estará frustrada porque su madre no quiere o no puede llevarla tan arreglada, y el día de mañana será la tuya porque no te parece conveniente comprarle el último modelo de vete tu a saber qué chorrada que se ha puesto de moda.