Vale, dile que vas. Por él. Pero que no vas a soltar ni un duro para el regalo, que lo pague él si tan importante es. Das demasiadas vueltas a las cosas, te llevas muchos malos ratos, pero no eres capaz de ponerte firme y cortar con situaciones tóxicas. Te has mudado de ciudad por tu marido para que él tenga la familia cerca(malísima idea siempre), y llevas años aguantando situaciones que te desagradan. Todo por él. Y cuando vas a pensar en tí? Lo lógico sería que te plantees de una vez. Que vas a ir a la boda, pero que a partir de ahí no vas a participar más en su vida familiar, en sus celebraciones raras, discursiones y demás. Y lo cumples. Como tú dices, no le des ni la opción de rechistar.