Amiga, deja de ir todos los fines de semana a comer con tu familia política.
Eso sí, tu marido no puede prohibirte no ir.
Si quiere que vayas a una fiesta con dos personas que te han tratado tan mal, con tantos desplantes y a la que no te apetece ir, que corra él con todos los gastos por tu parte. Vas, te pegas una buena comilona y borrachera y te ríes mientras tus santos cuñados o van a terminar firmando un divorcio en unos años o van a seguir siendo dos pobres desgraciados en una relación donde no se soportan. Con lo que has contado sobre ellos me dan hasta lástima, y no lo digo con ironía.
Ve, pero que pague tu churri.
Y obvio que respecto al día de reyes, navidades, etc, los celebras o siempre con tu familia, o se van alternando cada año.
Un beso guapa.