Tú eres una chica ocupada, con amigos propios, planes propios y VIDA PROPIA. No eres una criatura solitaria que está sentada junto al teléfono esperando que él te llame para sacarte de casa. Si él quiere algo contigo, tiene que pedírtelo al menos con dos-tres días de antelación, no aceptas planes de «mañana quedamos» porque tú ya tienes planeada tu vida. Tienes una rica vida social y más le vale entenderlo porque si no, quedará fuera de ella.
La ley del hielo es tóxica y una bandera roja del tamaño de la carpa del circo. NO LA ROMPAS TÚ, si él quiere empezar el juego, demuéstrale que tú lo sabes terminar. Cuando se digne a hablarte, no le contestes a él hasta por la noche y, cuando lo hagas, dile algo como «¡huy, si me habías dicho algo! He estado tan ocupada que ni me di cuenta de que decías algo».