Soy la autora del post. Para las que dicen que yo la miraba; la única vez que la miré en todo el trayecto, fue cuando se sentó enfrente, una vista fugaz a ella y a todos los que entraron al tren en ese momento. El resto del tiempo, en ningún momento la miré directamente salvo cuando sentí que sus ojos llevaban demasiado tiempo puestos en mí y la miré un momento rápido ya por incredulidad y molestia. No es necesario mirar a alguien cuando tienes a esa persona delante para ver lo que hace. Cuando tienes la vista fija en el móvil o en un libro o en lo que sea, no desaparece mágicamente todo lo que hay alrededor en tu campo visual. Lo ves de fondo, aunque no lo mires directamente. Los movimientos no eran de «estoy cansada y me duelen los pies». Era tambalear las piernas, abrirlas y cerrarlas (llevaba un micro short, me parece de mal gusto la actitud general, como si hubiese sido un tío o una mujer mayor y poco agraciada), levantar un pie, mover los dedos, mirarlo, tornearse, moverse en el asiento hacia atrás y hacia delante mientras nos mira ladeando la cabeza, y sin dejar de mover las piernas. Su móvil no estaba es su regazo, estaba entre la parte alta de sus muslos, literalmente tocando su santísimo mejillón. He visto a mucha gente descalzarse y mover los pies por cansancio y os aseguro que no tenía nada que ver. Tampoco es el hecho de que sea atractiva, también yo lo soy y no sé me ocurriría actuar así en público, pues sentiría que estoy audicionando para una película porno como mínimo.