Me da penita que la otra niña se compare… PERO:
La vida es así, siempre encontrará algo o alguien con quien con compararse (ropa, notas, calzado, trabajo, coche, móvil…).
Ahora es el turno de educar de esa madre. En la tolerancia a la frustración, en las diferencias, en aceptarse tal cual somos…
Yo seguiría vistiendo a mi hija con la ropa que a la niña le guste, como venís haciendo hasta ahora.