La razón la tienes tú.
Pero si va a invitarlos de todas formas, pues que sea un día que tu no estás (que seguro que tampoco son muchos durante el verano) y que les ponga normas claras: que traigan sus propias cosas, que no entren en la casa (yo tengo amigas que ponen esta norma cuando va gente a su piscina, todo fuera, piscina sí, zona de jardín, tienen baño fuera, una mesa o lo que sea, pero NADA dentro de casa) y por supuesto todo niquelado cuando llegues. Y si no lo está, que tu marido lo repase de nuevo. A la tercera vez igual no le quedan tantas ganas de repetirlo.