Creo que vivimos en una sociedad donde las necesidades se espera que sean cubiertas forma rápida. Somos muy consumista y cómodos y poco tolerantes a la frustración.
Las aplicaciones casi casi que nos convierten en objetos de consumo.
Hay muchas personas rotas, pero no se puede generalizar.
También hay una crisis en las relaciones.
Antes se decía que todas las parejas discutían y que había que esforzarse para mantener a la pareja. Hoy en día todos somos exigentes y no nos conformamos con cualquiera.
Yo sigo creyendo que tener una relación sana de pareja es posible.
Aunque pienso que encontrar a la persona adecuada no es nada fácil, sin esperanza se convierte en misión imposible.